18 enero, 2011

QUE ATROZ!

Palabras sabias de una de mis mejores amigas con la que llegamos a una conclusión: cuando a uno le sucede... y cuando esto ya pasa, es que uno se da cuenta de las cosas y que efectivamente... fue atroz!

Mejor lo explico:

A veces uno escucha en las noticias, por comentarios, de personas que han sido víctimas de maltrato físico o psicológico. Lo primero que uno piensa es en lo terrible que debe ser seguido de: a mi no me va a suceder. Lo ves como algo lejano, algo intocable, algo real pero en tu realidad esta negado y restringido. Cerrado. Creo que ahí está nuestro error.

Nunca he sido víctima de maltrato físico y Dios me libre de alguna vez serlo. Créanme que hasta a mujeres cercanas a mi más grandes, más fuertes que yo, de armas tomar y a las que pensaría que todo lo contrario, ellas son las locas, han sido afectadas. Pero ahora que lo pienso, cuántas veces habré sido víctima de maltrato emocional???

Es el peor de los maltratos porque uno lo excusa como celos, amor excesivo, inseguridad, impulsividad, inmadurez, entre otros... pero cuántas veces uno ha sido víctima de este maltrato disfrazado de oveja?? Y ojo, no hablo de solo mujeres.

Cuántas veces un comentario "inocente" o mal intencionado te ha bajoneado?? claro, que luego viene la disculpa respectiva, intentas comprender y olvidas el tema. Cuántas veces te has sentido mal por querer verte bien, cuidarte... ya que has tenido problemas o críticas por eso? cuántas veces has dejado de hacer las cosas que realmente te gustan para no tener más problemas? Cuántas veces has preferido callar y no decir lo que piensas para no recibir respuestas que sabes van a afectarte? o simplemente frustrarte pues no encontrarás respuesta racional?

Eso objetivamente, y aunque a uno le cueste aceptarlo, es maltrato emocional. Yo creo que alguna vez me sucedió. En un menor grado y por inmadurez de ambas partes pero a finales de cuentas, lo fue. Tuve un novio al que quise mucho y cuando terminamos fue terrible, pero ahora que miro hacia atrás, no pudo pasarme cosa mejor!! porque simplemente... qué libre me he sentido después! definitivamente no sé en qué andaba pensando porque aunque tuve personas muy cercanas que simplemente me decían: no piensa en ti, él piensa sólo en el... no te conviene... en realidad no te hace feliz... no quise ver la realidad.

Cuántas veces habré dejado de hacer las cosas que me gustan, como bailar hasta el piso, salir a pasear sin rumbo, salir a tomarme un café con mis amigos, tomarme unas ricas piñas coladas y por qué no decirlo, pegarme una bomba con mis amigos del trabajo o de toda la vida en un reencuentro (a los que dejé de asistir simplemente para no escuchar a mis amigos sorprendidos diciéndome cuánto había cambiado). Cuántas veces dejé de comprar la ropa que me encantaba, junto con zapatos, aretes y maquillaje, arreglarme el cabello, las uñas, la piel como yo quería, porque me decía que era un gasto innecesario y que la ropa con escote me hacía ver facilona... puaj... cómo pude dejar que me diga eso. Comencé a vestirme como un niño. Recuerdo una vez que le dije que me encantaba un collar en forma de cruz que tenía su mamá puesto y se nos fue encima diciéndonos que cómo iba a comprar yo algo que tuviera que ver con la religión católica (dilema propio de él) y simplemente yo no dije nada y eliminé las cruces de mi vida! jajaj... Casi elimino mi cuenta de Facebook porque me insistía que era una pérdida de tiempo y pobre de mi si se enteraba que lo actualizaba. Cuántas veces tuve que escuchar que criticara a personas muy queridas (incluidas mis hermanas y mejores amigas) por no llevar la vida que él consideraba "consecuente" y no las defendí?

Tampoco puedo pecar de inocente, y como dije, fue por inmadurez de ambas partes. Confieso que también lo maltraté emocionalmente al hacerlo sentir mal por cosas que ni él había hecho, o torturarlo con temas que realmente no venían al caso, o tenerlo en angustias por mi inseguridad.

Luego de la ruptura, lo que aún sigue en proceso de sanación no fue su pérdida, sino el hecho de haber dejado que todas estas cosas que atentaban contra mi esencia, mi verdadero yo, sucedieran... y aquí es donde quería llegar: nada te hace daño. El que se hace daño es uno mismo. El que se expone es uno, uno se deja maltratar, uno calla, uno no dice basta!!!! y manda a mierda con todas sus letritas.

Después de esta experiencia creo que puedo sacar muchas lecciones de vida que se resume en tres cosas: Nunca dejar de ser yo. Nunca dejar que la persona que camine a mi lado deje de ser ella misma. Y valorar a aquella que me acepte tal y como soy :)